Cristiano Ronaldo y Messi protagonizaron un empate técnico en el Camp Nou en un partido en el que ambos ofrecieron su mejor repertorio en la segunda parte, que es cuando llegaron los goles.
Durante el primer tiempo, el argentino se impuso a los puntos al portugués, que fue preso del planteamiento del Real Madrid, muy atrás. Cristiano se machacó y aburrió a correr en defensa y apenas pisó el área rival. Un par de galopadas en la primera parte que fueron abortadas por Dani Alves y Piqué es de lo poco rescatable de su actuación.
Messi corrió mucho menos que el portugués. El juego del Barça no le hizo desgastarse en defensa ni en ataque. El 10 del Barça se limitó a esperar a que Xavi e Iniesta le llevaran el balón para empezar a desequilibrar. Pero tampoco sembró mucho el pánico. Su mera presencia siempre inquieta, pero Xabi Alonso y Khedira no le dejaron respirar y estuvieron perfectos a la hora de taponar casi todas sus acciones.
Cuarto de Cristiano al Barça
Pese a la estrecha vigilancia a Messi, el argentino dispuso de la mejor ocasión del Barça en la primera parte, un disparo desde la frontal del área que se marchó rozando la escuadra cuando el Camp Nou ya empezaba a cantar “gol”. Con el balón fuera, lo cambiaron por su otro himno: "¡¡¡Messi, Messi!!!".
Pese a la estrecha vigilancia a Messi, el argentino dispuso de la mejor ocasión del Barça en la primera parte, un disparo desde la frontal del área que se marchó rozando la escuadra cuando el Camp Nou ya empezaba a cantar “gol”. Con el balón fuera, lo cambiaron por su otro himno: "¡¡¡Messi, Messi!!!".
Cristiano no disfrutó de un solo cariño. Cada intervención iba acompañada de una sonora pitada que no evitó que el luso se cortara con sus gestos al árbitro, cada vez menos habituales, por cierto.
Tampoco se libró el portugués en este Clásico del graciosillo del láser, que le persiguió desde el calentamiento... pasando por la celebración de su gol. El cuarto que marca de manera consecutiva al Barcelona. El tercero en el Camp Nou en ocho meses.
Porque Cristiano fue el primero en pegar en el Clásico. El portugués adelantó al Madrid con un golazo de cabeza a la salida de un córner. El saque de esquina lo sacó Özil y CR7 reventó el balón tras adelantarse a toda la defensa blaugrana.
Messi no tardó en responder y, tras el empate a uno de Pedrito -un minuto después del tanto de Ronaldo-, puso al Barca por delante por medio de un penalti. El argentino lo lanzó a la izquierda de Iker, que se tiró a la derecha.
Messi podría haberse llevado el duelo con Cristiano si hubiera acertado en el mano a mano con Casillas a cinco minutos del final, pero el portero del Madrid sacó una mano prodigiosa y su error dio lugar al gol del Di María. Del 4-1 se pasó al 3-2. Y eliminatoria abierta para la vuelta.
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